Escritos Musicológicos Tempranos

Tres Preguntas – Federico Monjeau

Escrito por EMT,
Fecha de publicación: 16/01/2014

En la soledad de quien emprende un nuevo camino por momentos olvidamos que otros, a quienes sabemos ya referentes, tiempo atrás también se vieron ante su primer paso. Por eso decidimos ir en busca de esas experiencias.

Las primeras tres preguntas son para Federico Monjeau a quien Esteban Buch dedica las siguientes líneas:

“De todos ellos, Monjeau era el único que era joven y de izquierda, el único al que le interesaba Adorno.(…) Luego de años en exilio pasados estudiando a Schoenberg, su actitud pública, sus opciones estéticas y hasta su estilo literario sugerían en cambio que escribir sobre música podía ser un verdadero proyecto intelectual”1

A continuación las tres pregutas de EMT y las tres respuestas de Federico Monjeau.

1. ¿Por qué escribir sobre música?

Por los mismos motivos por los que nos gusta escribir sobre aquello que amamos o nos interesa. En el caso de la música, hay un interesante desafío adicional, que es el de intentar describir o explicar en palabras una forma artística más intraducible que otras. Y este intento, que parece condenado al fracaso, puede proporcionar sin embargo grandes logros: las metáforas musicales de Marcel Proust no tienen menos valor artístico que las supuestas obras musicales que intentan describir.

2. ¿Qué recuerda de sus primeras producciones?

Lo primero que publiqué fueron críticas sueltas de discos o libros sobre música en una revista de la editorial Brasiliense de San Pablo, Brasil, en los 80. Mientras tanto, escribía un pequeño libro sobre Arnold Schoenberg para una colección de esa misma editorial, que por distintas razones permaneció inédito. De todas maneras, la del libro fue una experiencia exitosa para mí. En esa época (1982-1984) no había computadora, y para redactar las 120 páginas en hojas tamaño oficio del libro debo haber escrito y tirado al cesto más de dos mil. Con ese libro aprendí bastante sobre Schoenberg y me inicié en la lectura de Th. W. Adorno; pero sobre todo aprendí a escribir.

3. ¿Qué consejo le daría a los nuevos autores?

Consejos: sin querer sonar parternalista, diría simplemente 1) que es imprescindible una conexión  emocional con el objeto de estudio, sea cual fuese; 2) que hay que sospechar del concepto mismo de “marco teórico”: el marco teórico no debe ser algo que provenga desde afuera sino que debe provenir del interior mismo del objeto de estudio, o de las preguntas que uno pueda formularle al objeto; de lo contrario el marco teórico resulta superfluo y opresivo a la vez; 3) que cuando uno encuentra dificultades para escribir o desarrollar un razonamiento debe tomar una vía oral y preguntarse: “¿cómo diría esto mismo verbalmente, cómo lo diría en público?”. La forma oral por lo general clarifica y vuelve más sobria la escritura.

 

Referencias

1. "Lulú, la intelectual inconclusa" en Revista LULÚ:edición facscimilar. -1a ed.- Buenos Aires:Biblioteca Nacional; Buenos AIRES, 2009 Pág.17